Thames & Hudson
No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
En 1940, tras su divorcio de Diego Rivera, Frida Kahlo recurrió al autorretrato para canalizar sus impulsos emocionales y psicológicos. En Self-Portrait with Cropped Hair, la pintura sustituye la paleta habitual y viva por tonos neutros y cambia su vestido tehuano por un traje que no le queda bien; además, el pelo aparece recortado y casi “vivo”, enroscándose alrededor de su silla.
El volumen —ilustrado y centrado en varios autorretratos de Kahlo— contextualiza esta obra a través de la Revolución mexicana, la tradición surrealista y el modo en que Kahlo fue construyendo su identidad artística, situando el cuadro dentro de influencias de la cultura popular y de su vida íntima
